El Autoconocimiento, Automotivación y Autorrealización es esencial para encontrar el sentido particular de nuestra vida y la tan anhelada felicidad.
Qué quiero, qué me motiva, qué me satisface, pero… ¿adónde voy?… y yendo más lejos… ¿cuál es el fin de la especie humana?
Transcribo una frase de Ellen Bass que me ha gustado mucho.
Hay una parte de cada ser vivo que desea convertirse en sí misma, el renacuajo en rana, la crisálida en mariposa, el ser humano herido en ser humano sano. Esto es la espiritualidad.
Ellen Bass
Supongo que aquí los animales lo tienen más fácil que los humanos: basta con seguir su instinto.
Sin embargo, a pesar de tener “más capacidad”, el hombre parece estar más perdido que un animal en este sentido.
Tal vez haya que volver a nuestras raíces para llegar a ser lo que somos.
Tal vez haya que contactar con nuestro interior olvidándonos un poco de todo lo que ha creado el hombre (leyes, formas…).
Tal vez somos más complejos por ser más evolucionados y por eso no hemos encontrado aún la llave que nos habla de qué está hecha nuestra esencia…
¿Dejará el hombre algún día de ser un eterno buscador, o esto es inherente a la naturaleza humana?
José Ignacio
Fotografía: Compartiendomisimagenes
Según el día y mes del año en el que nazcamos, nuestro Sol en la Carta natal se encuentra en un signo del zodiaco u otro.
Ya sabemos que “Soy Sagitario” equivale a decir que el Sol está en el signo de Sagitario (Más información en ¿De qué signo eres?).
Dividiendo los 365/366 días que tiene el año entre 12 salen los 12 meses que corresponden a los 12 signos zodiacales.
En los días franja (final de un signo e inicio del siguiente) es necesario ver la hora y año de nacimiento para concretar cuál es el signo solar.
Estos son los 12 periodos del año que corresponden a los 12 signos del zodiaco para el Sol. Quien nazca el 12 agosto será Leo (Sol en Leo).
El signo solar en la carta nos habla de una parte de la personalidad, pero es necesario estudiar todo el mapa natal para que realmente podamos utilizar la Astrología como herramienta de autoconocimiento válida, completa y eficaz. (Sigue leyendo…)
De pequeño me gustaban las matemáticas, los pasatiempos y el ajedrez. Disfrutaba mucho con todo aquello que podía manejar de forma intelectual. El entorno familiar y social me hacía ver la vida de un modo lógico y estable en el que las cosas siempre tenían un porqué y sucedían por algo (causa-efecto).
Todo lo que yo no podía encuadrar bajo una explicación racional, lo etiquetaba de “incoherente” y lo rechazaba de forma automática, e incluso me mostraba intolerante ante ello.
En el colegio era responsable con mis deberes y obtenía buenas notas. Digamos que podía ser el niño perfecto para este mundo insensible y de metas en el que lo que importa es ser el mejor y el más eficaz.
Sin embargo, el cuerpo me avisaba de que algo no iba bien. Mi mente no comprendía lo que en forma física sufría, y es que ella no podía llegar a entenderlo: ¿Por qué me ocurre esto? Y claro, me contestaba —y me contestaban— desde el aspecto racional: “pues que ciertas glándulas están alteradas…”
Visité a diferentes doctores y realicé tratamientos físicos tediosos pero con resultado insatisfactorio. Y es que la solución estaba dentro de mí…

Afortunadamente, un familiar me llevó a un lugar en el que encontré a una persona especial que me hizo ver la clave con sus preguntas y diálogos profundos. Con ella, descubrí que el cuerpo me estaba diciendo que había un desajuste emocional en mí. Tanta razón en la cabeza me separaba de mi propio cuerpo, y yo no podía comprender su expresión, su aviso, su grito de atención… (Sigue leyendo…)
Es curioso cómo la vida nos trae cierto tipo de experiencias para que aprendamos a integrar nuestra propia energía.
Por ejemplo es muy habitual encontrar a personas con Ascendente Géminis que tienen conflictos con alguno de los hermanos.
Géminis es la energía de la diversidad, de las diferencias, de los opuestos.
Los Ascendente Géminis tienen que experimentar de alguna forma esta energía, ¡y ahí está el hermano con el que no te comunicas, o la hermana que es excluida por su forma de ser tan diferente!
La misión de Géminis es establecer vínculos y uniones y ¿qué mejor que tener un hermano con visiones diferentes para acercar los opuestos?
Mientras se rechaza al hermano rechazas una parte de ti. Dicho de otra forma, ese hermano te pertenece, o forma parte de tu campo vincular energético.
De hecho, la dualidad yace en tu interior; simplemente el hermano es el recuerdo y reflejo de tu división interna.
Una vez más, preguntarse es una forma útil y práctica para solucionar este conflicto.
El hermano es un campo de proyección muy fuerte para la persona con Géminis ascendiendo. La polarización con el hermano resulta de la separación de la propia energía. Géminis se desdobla, de ahí los 2 palitos del signo zodiacal.
Es necesario que haya diferencias para unir lo diferente. He aquí la energía de Géminis y su expresión si aparece en el Ascendente.
Por cierto, el hermano es muy posible que, si no tiene también Ascendente Géminis, tenga esta energía en su Carta natal, ya sea con un Mercurio poderoso que debe ser integrado, o con una Casa 3 bastante ocupada. (Sigue leyendo…)
Ser más yo, el paso de la indiferencia de uno mismo a la diferencia.
El coleteo del pez no se refiere a su idea de quién es, sino a la realeza de su realidad, que es un pez.
Me soy indiferente…
Soy indiferente a mí cuando ahogo lo que necesito, y rebajo lo que deseo al rango de poco importante: “No voy a tenerlo en cuenta, sólo es mi deseo, total no lo voy a conseguir”, “No es lo que otros o la mayoría desea”, “No es lo que otros desean o esperan de mí”.
Soy indiferente a mí, cuando no me atrevo a decir quiero o no quiero, o no quiero y me oculto tras de mi sombra “La silueta de mí”.
Soy indiferente a mí, cuando no respeto mis diferencias, y soy uno entre la multitud y no uno más de tantos.

© Mª Inmaculada Jiménez
Soy diferente cuando me atrevo a ser yo y tomo las riendas de mi vida, cuando asumo mis puedos, mis quieros, mis deseos, mis necesidades que no tienen porque ser los de los que me rodean o los de la mayoría.
Soy diferente cuando atiendo a mi emotividad, a mi motivación y a mi capacidad.
Soy diferente cuando me responsabilizo de mi movimiento, de lo que pienso, de lo que quiero, de lo que siento, de lo que soy, de cómo actúo, de mi talento —no lo atribuyo a otros— y lo desarrollo según yo puedo y sé en cada momento.
Y soy diferente, sólo por el mero hecho de ser quien soy, YO MISMO, en mis cualidades y en mis calidades, en mis formas y en mis fórmulas, en mis modos de ser y aprender, y en mi condición de ser humano. (Sigue leyendo…)
No hay éxito si no hay motivación por hacer lo que hacemos. Nadie alcanza popularidad si, aparte del esfuerzo necesario y otros factores, no siente el estímulo por su trabajo.
Como ejemplo, he aquí 2 blogs de calidad con temática de Internet y web en los que se percibe la motivación del autor. Si no, sería imposible la constancia y dedicación con la que casi día a día (y sin casi) crean un nuevo artículo.
¡Amor por tu labor, imposible sin motivación!
José Ignacio
Todo el que tenga enfatizada la energía de Piscis en su carta natal deberá pasar por unas similares vivencias.
Las personas con
necesitarán afrontar la temática que el último signo del zodiaco les trae inevitablemente a sus vidas.
Sin profundizar ahora en qué cuestiones son las que tienen que descubrir como destino, a continuación se muestran algunas de las preguntas esenciales que tarde o temprano abordarán los Piscis.
La vida, a base de experiencias caprichosas, hará que estas cuestiones resuenen en el interior de los piscianos una y otra vez con el fin de que sean resueltas. (Sigue leyendo…)
En ocasiones existe en la Carta natal dos configuraciones energéticas cuyas interpretaciones se contradicen u oponen inicialmente.
Imaginemos una mujer con una Luna en signo de Libra y en aspecto con Plutón. ¿Qué sucedería? ¿Cómo vivirá su mundo emocional (Luna)?
Mientras una parte de sí misma sólo entiende de paz (ver Venus en Astrología, regente del signo de Libra) y se identifica con las formas correctas (Libra) existe otra que se remueve y remueve todo tipo de emociones contradictorias, en especial tras el contacto con los demás.
Libra no alcanza a comprender la intensidad emocional de Plutón.
Si en algún momento siente una emoción de rabia intensa —contraria a la energía de Libra— las 2 voces interiores que percibirá serían algo parecido a lo siguiente:
Libra llama nazi a Plutón mientras este dice que Libra es una cobarde evitadora.
Esto le lleva a desarrollar un conflicto interior que le puede producir angustia o al menos malestar en numerosas ocasiones.
Lo habitual es que esta mujer ante estas dos fuerzas inicialmente contrapuestas busque asentarse en una única configuración y crea ser sólamente una de ellas, principalmente Luna en Libra.
En este caso, su energía plutoniana quedaría reprimida o excluida por su consciencia, y únicamente saldría en situaciones extremas y de una forma desmedida.
Esto puede hacer incluso que la persona busque identificarse aún más con su energía de Libra, temiendo cada vez más la que es su propia energía, Plutón y distanciándose de su autoconocimiento verdadero. (Sigue leyendo…)
En este artículo pretendo expresar pequeños descubrimientos o aprendizajes que he ido encontrándome al aplicar la asesoría astrológica más allá de una comunicación mercuriana.
Cuando trabajas día a día con la Psicología astrológica siempre hay algo nuevo que aprendes en cada sesión. El contacto humano y directo con las personas te hace darte cuenta de cosas que luego, al llevarlo a la carta lo hace muy instructivo y gratificante. Digamos que es como el proceso inverso al habitual: en vez de transmitir lo que ves en la carta al cliente, es el cliente quien te habla de su carta.
Me es evidente que lo más enriquecedor para el cliente —¡y para nosotros!— es el diálogo fluido entre ambos a través del contacto, y en numerosas ocasiones es conveniente preguntar: el psicoastrólogo no es ningún vidente.
Pienso que la asesoría debe contener todos y cada uno de los 6 ejes del horóscopo. Es decir, la presencia de los 6 ejes descritos por Bruno Huber es necesaria por:

También es curioso comprobar que un porcentaje altísimo de las personas que vienen a consulta por primera vez —ya sea para terapia psicológica, para coaching personal o para asesoría astrológica— vienen en los siguientes momentos de sus cartas:
A veces, también coincide con tránsitos de algún planeta transpersonal a uno personal.
Además, no debemos olvidar que el ejercicio de consultoría está basado en el principio mutable puesto que es un contacto, un intercambio, un aprendizaje a través de la experimentación.
Por tanto, es la Luna la maestra de la consulta, es la Luna quien fundamentalmente nos guía y nos dice qué hacer en cada momento. La Luna es quién percibe los pequeños cambios en el ambiente o en el consultante y llama, por tanto, a sus compañeros el Sol y Saturno (y Marte, Venus, Mercurio y Júpiter) para caminar por el surco marcado por ella misma.
Yendo a otro plano, es nuestra energía femenina la que abre paso a nuestra energía masculina. (Sigue leyendo…)
Tengo años practicando esta forma de arte, y aunque no soy consultora profesional, me atrevo a escribir sobre él, porque entender el feng shui es entender el manejo de la energía, y esa es una materia que puedo decir que comprendo bien.
Pero este entendimiento no es producto del azar, es producto de estudios y de investigación en la materia.
La esencia del feng shui es la esencia de nuestra energía personal, aquella energía que va delante de ti. Es la energía que emanas corporalmente, unida a tu energía psíquica, la cual va ordenando tu espacio y creando tu entorno.
Al observar tu vida, tu casa y todos los espacios en los que te desenvuelves puedes observar como está tu feng shui interno. Ese es el primer paso para aplicar las curas.
El buen feng shui tiene que ver con la circulación armónica de tu energía masculina y femenina, tratando de evitar que se desequilibre o que se escape. (Sigue leyendo…)