Preguntarse y saber preguntar
Por Mª Inmaculada, Fecha publicación: 8 Diciembre 2007
El coaching de uno mismo requiere tener una mente despierta en la quepa todo tipo de preguntas. De hecho, son las preguntas el motor de un proceso de coaching que impulsa el desarrollo personal pero… ¿cómo nos preguntamos? ¿Sabemos preguntar?
Cuando no nos han enseñado a preguntar olvidamos lo que de niños hubiéramos preguntado, lo que nos despertó la curiosidad y sobre lo que quisimos preguntar cuando a lo largo de nuestra vida otros nos dirigían las preguntas.
No es la pregunta lo que importa sino adónde queremos llegar y nos dirigimos con ella.
Una pregunta te lleva a una respuesta
La sociedad y el exterior nos invita a preguntar cosas en la misma dirección y sentido, con frecuencia fuera de nosotros y de nuestras propias preguntas o inquietudes.
Las preguntas suelen ir dirigidas hacia objetivos que, por lo general, no corresponden a los propios sino a los del colectivo o a intereses particulares.
La información general nos deforma. Al estar desmesuradamente informados nos dan las preguntas y las respuestas y no nos preguntamos. “Estamos domesticados”. Si no preguntamos no encontramos la respuesta ni la solución. Y si no sabemos preguntar no preguntamos.
¿Te has preguntado alguna vez si lo que te rodea está así por algo? ¿Estás a merced de las circunstancias, eres esclavo de ellas o tus decisiones también conforman estas mismas circunstancias? ¿Eh? Que si te has preguntado en vez de ¿qué hace este ahí? ¿qué hago yo aquí?
Preguntar bien significa pensar bien
Es fundamental saber preguntar y saber preguntar bien —en cada pregunta va implícita una respuesta. El preguntarnos cómo hacer las cosas y qué hacer nos lleva a buscar los recursos y medios para saber cómo hacerlas y/o cómo cambiarlas. Y si te preguntas bien desde la observación amplia de la realidad presente, llegas a resolver con más precisión.
Cuanto más concretamos en las preguntas, más precisas y certeras pueden ser las respuestas
¿Te has preguntado qué te hace no preguntarte sobre lo que te interesa y te importa como persona individual?
¡No nos preguntamos a veces porque no queremos saber la respuesta!
A una misma pregunta, una misma respuesta —un mismo camino y una misma dirección. Una respuesta diferente puede significar un cambio de rumbo.
Tal vez la información deba ser la respuesta a tus preguntas y no la respuesta a todas las preguntas. Si te preguntas bien encontrarás las respuestas.
¿Sabes cómo preguntar? ¿De dónde parten las preguntas? ¿Hacia dónde las diriges y por qué?
Sobre el autor y artículo
Autora: Mª Inmaculada Jiménez
URL: Psicología astrológica y Motivación
Puedes distribuir este artículo bajo los términos de la licencia creative commons siempre que pongas los autores y la URL señalados (enlaces activos incluidos).
Etiquetas: autoconocimiento, automotivación, pensar, preguntar, psique
Archivado en: Autorrealización. Imprimir, enviar:
También puedes suscribirte a los artículos de Autorrealización, o recibir el boletín mensual gratis





Una curiosidad despierta y una mente libre de prejuicios son requisitos básicos. Si no, a lo sumo, plantearemos preguntas que “canalicen” la respuesta. Eso lo saben muy bien los especialistas en sondeos estadísticos.
Muchas gracias por tu interesante artículo,
Juan
Comentario por Juan — 5 Mayo 2008 #